Esperanza
Ya sopla el viento del norte,
las nubes vienen trayendo;
el triste sol se está yendo,
y no hay nadie que le importe.
El día se vuelve frío,
al pasar las lentas horas;
se vuelven abrumadoras,
si no estás al lado mío.
Las olas traen nostalgia,
del amor que por ti siento;
cabalgando sobre el viento,
voy soportando la mialgia.
Este dolor se soporta,
en la esperanza divina
de volver a tierra andina;
que al corazón reconforta.
Viviré con toda calma
al saber que está cercana,
cuando dejé mi alpatana.
¡Se me reconforta el alma!






